Mariana Robano: “La circularidad es la reingeniería para la industria”

-La experta uruguaya y directora técnica de ReAcción Latam analizó los desafíos operativos de la economía circular en el Cono Sur. En un análisis centrado en las políticas públicas de Uruguay y la realidad regional en Chile, Robano examina las barreras culturales, el impacto de las normativas de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y el rol crítico que juegan los centros tecnológicos en la aceleración de modelos de negocio sostenibles.

El despliegue de la economía circular en América Latina exige una transición desde los conceptos globales hacia la operatividad territorial. Bajo esta premisa, la ingeniera civil y socia directora de la consultora uruguaya ReAcción Latam, Mariana Robano, participó en una sesión de intercambio técnico con el Centro Tecnológico de Economía Circular (CircularTec) para desglosar las claves del modelo uruguayo y su potencial transferencia de experiencias hacia el ecosistema del norte de Chile.

El análisis de la cadena de valor como punto de partida
Para la especialista, la implementación exitosa de modelos circulares no reside en soluciones genéricas, sino en un entendimiento profundo de la posición de cada actor en el mercado. Robano enfatizó que la metodología de trabajo debe ser quirúrgica.

«Es necesario identificar el eslabón en que la empresa participa y los flujos aguas arriba y aguas abajo para diseñar estrategias de circularidad adaptadas», comentó.

Según explicó la experta, entender estas dinámicas permite que sectores estratégicos como la agroindustria o la construcción dejen de visualizar los residuos como un costo de operación y comiencen a gestionarlos como activos de valor dentro de un ciclo cerrado.

Mariana Robano directora técnica de ReAcción Latam.

Uruguay y el impacto de las normativas sectoriales
Para Robano, los avances legislativos en Uruguay guardan estrecha relación con los desafíos que hoy enfrenta Chile bajo la Ley REP. Destacó que en su país se ha logrado establecer decretos específicos que están transformando los estándares industriales:

  • Gestión de RAEE: «La regulación de aparatos electroelectrónicos ya incorpora exigencias de reparación y recolección», señaló, apuntando a la extensión de la vida útil como prioridad.
  • Envases y R-PET: La normativa uruguaya exige un 40% de contenido de PET reciclado en envases de bebidas, una medida que, según Robano, «impulsa directamente las cadenas de valor de recuperación y transformación».
  • Electromovilidad y Baterías: Ante el auge de los vehículos eléctricos, Uruguay ha actualizado su responsabilidad sobre baterías, estableciendo una jerarquía técnica clara: «Se prioriza el segundo uso antes que el reciclaje final».

Barreras estructurales: Del costo percibido al cambio cultural
A pesar de los avances, la directora de ReAcción Latam identificó barreras transversales en la región. Una de las más críticas es la visión financiera de corto plazo imperante en el sector privado.

«La barrera más citada es el cambio cultural en los tomadores de decisión y la percepción de que la circularidad es más costosa en el corto plazo», afirmó.

A esto se suma la variable logística, donde advirtió que «la factibilidad depende de la disponibilidad y proximidad geográfica de los recursos», un factor que condiciona la valorización de residuos de construcción y escombros debido a los costos de transporte.

El rol de los Centros Tecnológicos
Uno de los puntos centrales del análisis fue la validación de los centros tecnológicos como motores de la transición industrial. Mariana Robano destacó la relevancia de estas instituciones como facilitadores de pilotos e intermediarios de financiamiento aplicado.

En este contexto, valoró el trabajo que realiza CircularTec a través del Escáner de Circularidad de Tarapacá. Robano calificó esta herramienta como un paso fundamental para la política pública basada en evidencia, comparándola con el estudio del metabolismo nacional realizado en Uruguay.
«Los centros tecnológicos son necesarios como difusores, para promover pilotos, divulgar soluciones y generar sinergias entre empresas para resolver problemas comunes», sostuvo la ingeniera.

Proyecciones hacia una red regional de innovación
Finalmente, la experta concluyó con una perspectiva optimista sobre la madurez del ecosistema en el Cono Sur. Con la formalización de la Estrategia Nacional de Economía Circular en Uruguay y el fortalecimiento de capacidades técnicas en Chile, el camino hacia la colaboración regional parece trazado. Ambas organizaciones proyectan mantener un intercambio constante de conocimientos para robustecer los repositorios de investigación sobre materiales biobasados y soluciones industriales escalables para Latinoamérica.

Periodista: Maycol Soto Rivera.

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