–En el camino hacia la sostenibilidad, Uruguay ha dejado de ver la gestión de residuos como un problema logístico para transformarlo en una estrategia de participación ciudadana y eficiencia normativa.
Para conocer este impacto desde adentro, conversamos con Carolina Rivero, técnica en control ambiental, además de especialista en sistemas de gestión ambiental y auditora que brinda servicios para el Instituto Uruguayo de Normas Técnicas (UNIT) , quien reside y analiza de cerca el fenómeno de Canelones, el departamento que hoy lidera la vanguardia ambiental en el país charrúa.
De «Basura» a «Residuos»: Un cambio de propiedad

Carolina Rivero.
Uno de los pilares más disruptivos del modelo uruguayo, específicamente en Canelones, es el programa “Hogares Sustentables”. Según explica Rivero, el éxito radica en devolverle la responsabilidad al ciudadano a través de herramientas concretas: la entrega de contenedores intradomiciliarios para segregar fracciones reciclables y no reciclables, además de composteras voluntarias.
«Al entregarte el contenedor y vos eres el responsable del contenedor de sacarlo, entrarlo, mientras el residuo está en tu casa es tuyo… hay una apropiación del tema de eso», señala Rivero. Este enfoque busca romper el paradigma de que la basura es un tema de otro, transformándola en un residuo que el vecino debe gestionar responsablemente.
Canelones vs. Montevideo: El avance del territorio
Aunque Montevideo es la capital y concentra la mayor población, Canelones ha tomado la delantera en la implementación de estos sistemas. Mientras que la capital inició recientemente la entrega de contenedores domiciliarios, en Canelones el programa lleva años ampliándose geográficamente.
Este modelo se complementa con una visión integral de la infraestructura y el avance normativo. Al respecto, Carolina destaca los hitos que ha observado en su país:
«A nivel de Montevideo y Canelones se han creado ecocentros donde el ciudadano común va y lleva sus residuos electrónicos o aquello que no sabe qué hacer en su casa. También contamos con plantas de clasificación propias que han permitido sacar a las personas que trabajaban en los vertederos en condiciones informales, y existe una apuesta fuerte a nivel nacional para el cierre de todos los vertederos a cielo abierto, mejorando los sitios de disposición final con áreas definidas para clasificación.»
Innovación y Simbiosis Industrial
La visión de Rivero no se limita al hogar. Como auditora, destaca cómo el sector privado uruguayo está aplicando principios de economía circular mediante la sustitución de materias primas por subproductos de otras industrias.
Un ejemplo notable es la valorización energética de neumáticos, donde estos no solo se incineran, sino que aportan energía y metales en procesos de producción de materiales de construcción. Asimismo, destaca proyectos de innovación tecnológica como la empresa RCD, que transforma escombros de obra en nuevos elementos constructivos.
Uruguay ha fortalecido su brazo político-ambiental. La creación de un Ministerio de Ambiente independiente y la actualización de normativas clave demuestran que el país se ha tomado en serio la transición.
«Hemos avanzado en normativa lo que tiene que ver con emisiones al aire, al agua. Hay mucha normativa nueva lo que tiene que ver con residuos especiales e industriales… a nivel de controles venimos avanzando muchísimo», concluye Rivero.
Para CircularTec, el caso de Canelones y la visión de Carolina Rivero subrayan una lección fundamental: la economía circular no es solo una meta tecnológica, sino un compromiso que comienza en la cocina de cada hogar y se sostiene con una normativa nacional robusta y auditable.
Periodista: Maycol Soto Rivera.



