LAIV Coffee, la cafetería que lleva la sostenibilidad al centro de Santiago

En un momento donde la sostenibilidad se ha vuelto fundamental en el área gastronómica, LAIV Coffee lleva la delantera, incluyéndola desde un principio en la experiencia del cliente.

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en un tema de suma importancia en nuestro país. Siendo un ejemplo de esto la Ley de plásticos de un solo uso, que regula su entrega y busca disminuir la generación de residuos.  

Frente a esta situación, es que muchos locales debieron adaptarse a las nuevas medidas sobre la marcha. Pero en el caso de LAIV Coffee, desde el principio tomaron la sostenibilidad como un elemento clave desde sus inicios. 

La cafetería, fundada en 2024 por Pablo Valencia y Cristian Magalhaes, está ubicada en el centro de Santiago, a tan solo unos pasos del Museo de Bellas Artes y se enfoca en el café de especialidad, además de alimentos veganos y libres de gluten. 

Sobre la creación de LAIV Coffee, Pablo menciona que la idea no era que fuera “solo vender café y la experiencia termina ahí, sino que sea también con vida de barrio, que sea comunitaria, que tenga sentido. No solamente expender un café y que la persona se vaya y que no importe nada, más la calidad del servicio también es importante”. 

Por otro lado, uno de los detalles que destaca a la cafetería es su colaboración con productores y proveedores locales. “La mayoría de nuestras cosas están fabricadas y producidas acá en la zona muy cercana”. Agregando que “los productos veganos libres de gluten también son hechos acá en Providencia. La tostaduría, todo está acá muy cerca en Recoleta”. 

La sostenibilidad en el rubro alimenticio 

Con relación a la sostenibilidad dentro de LAIV Coffee, Pablo señala que ya tenían en mente la Ley de plásticos de un solo uno, por lo que decidieron adelantarse y desde un inicio buscaron “proveedores que estuvieran en la misma línea, que trabajaban, que tenían productos biodegradables, compostables, por ejemplo, nuestros vasos para llevar en el café son así, después de ocuparlos la gente los puede romper y tirarlos al compost o a las plantas”. 

Junto con esto, agrega que “la borra que generamos después de hacer los cafés, eso nosotros lo guardamos y se lo entregamos a ellos semanalmente y esa misma borra después sirve para alimentar el sustrato, por ejemplo para la cama de los hongos melena de león con los cuales trabajamos también. Adicionalmente se le entrega a otras personas, para hacer bombas de semillas, jabones exfoliantes, entonces la idea es que todo pueda tener un segundo uso, que nada muera en un primer intento o que nada pueda servir solamente para un solo uso, sino que pueda tener una segunda vida”. 

Finalmente, Pablo entrega una recomendación a quienes tengan la idea de hacer una cafetería con mirada sostenible. “Alguna que pudiese tener otro tipo de espacios, que sea en una casa, por ejemplo, que tenga un patio, sería ideal para ese tipo de cafetería, tener un huertito atrás en el cual pudieran producir y cosechar sus propios productos con los cuales hacen su carta, ese es un buen punto para hacer una cafetería mucho más sostenible”. 

Periodista: Camila Pino Bruce.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Scroll al inicio