– NFU-Evolución es uno de los proyectos más destacados de CircularTec, enfocado en la reutilización de los Neumáticos Fuera de Uso y donde la Universidad Católica es un agente clave.
El proyecto NFU-Evolución busca la forma de encontrar diferentes formas de reutilización y revalorización de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU). Por lo mismo, es que colabora con distintas instituciones y empresas.
Uno de esos es la Pontificia Universidad Católica, quienes tienen un proyecto centrado en tomar el aceite que viene de la pirólisis del neumático fuera de uso y darle un valor agregado mediante procesos catalíticos. Es decir, tomar el aceite y transformarlo en algún combustible u otro producto de mayor valor agregado. Este proceso se conoce como hidrotratamiento y se realiza en un reactor catalítico heterogéneo.
Frente a esto, es que el profesor titular de la Universidad Católica, Dr. Néstor Escalona, se refirió a los detalles de este interesante proyecto, junto con la colaboración con CircularTec y lo que esperan conseguir a futuro.

Dr. Néstor Escalona
¿Cómo surge el interés científico y técnico para abordar esta problemática de los Neumáticos Fuera de Uso?
Mi grupo de investigación tiene una alta experiencia en procesos catalíticos heterogéneos y la necesidad de poder valorizarlo. Las empresas que conforman NFU contactaron a la Universidad Católica y la Universidad Católica nos contactó a nosotros y obviamente se generó un interés mutuo de poder tener esta tecnología a mayor escala.
Desde la perspectiva académica, ¿Cuál es el propósito que los inspira a su equipo al ver cómo la investigación se materializa en soluciones concretas para un problema como es el NFU?
Si lo pensamos desde el punto de vista práctico, nosotros llevamos años desarrollando catalizadores en una escala bastante pequeña, en una estructura tipo polvo, que en general funciona bastante bien para la investigación de ciencia básica. Sin embargo, cuando nos presentan un proyecto de esta envergadura, nuestra motivación es tomar toda la experiencia que tenemos en la síntesis y caracterización de catalizadores en polvo y llevarlo a materiales estructurados como pellet. Esta nueva tecnología nos permite no solamente de hacer ciencias, sino de escalamiento del proceso con alta aplicación industrial.
De igual manera, también nuestra experiencia en reactores nos permite pasar de pilotos pequeños a pilotos mucho más grandes y modelando las reacciones en este piloto, también son muy escalables pensando en el futuro.
¿Nos puedes contar también cómo es que se gestó el vínculo entre la universidad para llegar a ser coejecutores del proyecto NFU Evolución?
La Universidad es ampliamente reconocida, especialmente en el ámbito de la innovación. Contamos con el Centro de Innovación, espacio desde el cual se articulan diversas iniciativas, y en este marco CircularTec colabora en proyectos conjuntos. De esta manera, se impulsa a los académicos a ampliar sus horizontes, salir de su zona de confort y vincular sus investigaciones con las necesidades de las empresas, apoyando el desarrollo de proyectos, procesos de escalamiento y la incorporación de nuevas tecnologías.
¿Cuáles son las capacidades técnicas que aporta el equipo de la universidad a la alianza con NFU Evolución?
Creo que la universidad es estratégica para la valorización de estos productos. Somos un grupo consolidado en catálisis heterogénea, en desarrollo de catalizadores, en reactores y claramente para poder dar un producto o valorizar este líquido pirolítico, nosotros tenemos todas las capacidades fisicoquímicas, de ingeniería, de química, diseño de catalizadores, escalamiento, lo que le da un valor agregado al proyecto.
¿Qué destacarían de lo que ha sido el trabajo con CircularTec? ¿Cómo ha sido?
Ha sido bueno y una de las cosas que destacaría es el afán de poder articular todos los proyectos, que no es fácil, el mundo de la academia con el mundo de la industria y los que entregan también en Corfo Una de las cosas que destaco es la gestión del proyecto para poder articular estos 3 grandes mundos para poder tener un producto final al final del proyecto.
¿Cuáles son las siguientes etapas que pretenden lograr en estos meses o en este 2026?
Partimos primero trabajando en el desarrollo de un reactor piloto y también en el desarrollo del catalizador en pellet, que inicialmente lo tenemos en polvo y es parte de una patente presentada.
En los próximos meses esperamos tener grandes avances en estas dos áreas. Uno, terminar la construcción y puesta a punto del piloto junto con el catalizador en pellet sin perder sus propiedades fisicoquímicas para poder usarlos dentro del reactor.
Posterior a eso, vamos a trabajar con líquidos reales que vienen de la pirólisis de neumáticos y obviamente viene todo el desafío de poder optimizar los procesos hacia un producto específico y la caracterización tanto de los catalizadores como del producto mejorado que se va a obtener del piloto.
¿Cuáles son los usos que se le puede dar a lo que ustedes están desarrollando actualmente?
En general, estamos desarrollando unos catalizadores que son altamente activos para reacciones de hidrogenación y reacciones de hidrodesoxigenación, que son muy importantes para la obtención de combustibles y productos químicos de mayor valor agregado a partir de los derivados de biomasa. Estos catalizadores no están basados en metales nobles, sino en metales más económicos, distribuidos espacialmente a nivel nanométrico, lo que les otorga una alta actividad comparable a la de los metales nobles, pero a un costo mucho menor.
Por lo tanto, tenemos en nuestras manos la oportunidad de aportar a la investigación y al desarrollo del país con catalizadores hechos en Chile, un producto que hasta ahora no se fabrica localmente. Esto representa un valor agregado para la ciencia nacional y abre la puerta al desarrollo catalítico a nivel industrial.
Periodista: Camila Pino Bruce.



