-El operativo permitió transportar baterías de litio utilizadas originalmente en vehículos eléctricos a lo largo de cerca de 1.800 kilómetros, cumpliendo los protocolos y exigencias aplicables al transporte terrestre de cargas peligrosas. El hito abre nuevas posibilidades para avanzar en su reutilización y segunda vida en Chile.
CircularTec, a través del Proyecto LIBR3, y Duoc UC concretaron exitosamente el traslado interregional de baterías de litio provenientes de vehículos eléctricos, en una operación de cerca de 1.800 kilómetros (entre Santiago e Iquique), que permitió movilizar estos componentes bajo las condiciones de seguridad y documentación exigidas para el transporte terrestre de cargas peligrosas.
De esta manera, se trataría de uno de los primeros traslados interregionales de baterías de vehículos eléctricos en desuso realizados en el país a una distancia de esta magnitud y bajo el marco normativo nacional aplicable a este tipo de carga.
En esa misma línea, el Dr. Luis Martínez Cerna, director ejecutivo de CircularTec, comentó que “este traslado es un hito relevante porque demuestra que, cumpliendo los protocolos, la normativa y las condiciones de seguridad correspondientes, es posible movilizar baterías de vehículos eléctricos en desuso entre distintas regiones del país. Para CircularTec, esta experiencia también permite avanzar en la construcción de capacidades para la segunda vida de estas baterías y en el desarrollo de una cadena de valor que permita aprovecharlas antes de que se conviertan definitivamente en un residuo”.
Las baterías fueron utilizadas originalmente en vehículos eléctricos y, posteriormente, entregadas por Duoc UC para continuar generando valor a través de actividades asociadas a investigación. Andrés Quiroz, director de carreras de la Escuela de Ingeniería y Recursos Naturales sede Puente Alto, explicó que la decisión de donar las baterías responde precisamente a la posibilidad de extender su utilización más allá de su primera aplicación.
“Desde Duoc UC vemos este tipo de iniciativas como una gran oportunidad, porque nos permite conectar lo que hacemos en la formación de nuestros estudiantes con desafíos reales que hoy está enfrentando la industria. Trabajar en la segunda vida de baterías nos permite aportar concretamente a la sostenibilidad y a la economía circular, pero también generar nuevas oportunidades de aprendizaje en un área que seguirá creciendo con el desarrollo de la electromovilidad”, menciona Quiroz.
El transporte de este tipo de baterías se encuentra inserto en el marco establecido por el Decreto Supremo N.º 298 del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, que regula las condiciones y procedimientos para el transporte de sustancias peligrosas por calles y caminos.
Esta normativa contempla exigencias relacionadas con el acondicionamiento de la carga, identificación, documentación de seguridad, características de los vehículos y procedimientos que deben adoptarse durante el transporte.
Para Gonzalo Bustos, líder de BESS y Aplicaciones de LIBR3, el operativo permite comprobar que existen condiciones para realizar este tipo de movimientos cuando resultan necesarios. “A medida que el mercado madure y crezca el volumen de baterías retiradas, el desafío principal será logístico y operacional más que normativo, consolidando la infraestructura de logística inversa y formalizar como práctica rutinaria obligaciones que hoy se gestionan caso a caso”.
Periodista: Daniel Soto Pincheira.



