A medida que crece la electromovilidad, también aumenta la necesidad de definir qué ocurrirá con las baterías que dejan de cumplir los requerimientos de un vehículo eléctrico.
Una batería puede estar cargada al 100%, pero eso no significa necesariamente que conserve toda la capacidad que tenía cuando era nueva. De esta manera, existe un indicador fundamental, el State of Health (SoH) o estado de salud.
El SoH permite estimar cuánto de la capacidad y del rendimiento original conserva una batería después de haber sido utilizada durante un determinado período. A diferencia del nivel de carga (State of Charge o SoC), que indica cuánta energía tiene disponible una batería en un momento específico, el SoH entrega información sobre su degradación y condición general.
Esta evaluación cobra especial importancia en las baterías provenientes de vehículos eléctricos, puesto que, con el paso del tiempo y los ciclos de carga y descarga, estas pueden perder parte de su capacidad y, eventualmente, dejar de cumplir las exigencias de autonomía o potencia requeridas para seguir operando en un automóvil.
Precisamente este desafío es uno de los ámbitos que aborda LiBR3, proyecto de investigación y desarrollo liderado por CircularTec y apoyado por Corfo, que busca generar conocimiento, estándares, protocolos y modelos de negocio que permitan avanzar hacia una segunda vida segura y técnicamente viable para las baterías de vehículos eléctricos.
Para el Dr. Luis Martínez Cerna, director ejecutivo de CircularTec, “el desafío de la electromovilidad no termina cuando una batería deja de utilizarse en un vehículo. Desde la economía circular debemos preguntarnos cuánto valor todavía podemos recuperar de ella y bajo qué condiciones puede seguir siendo utilizada de forma segura. LiBR3 busca generar conocimiento que permita tomar esas decisiones con evidencia técnica y avanzar hacia una gestión más eficiente de estos recursos”.
Evaluar antes de reutilizar
El SoH es particularmente relevante porque no todas las baterías envejecen de la misma manera. Su condición depende de factores como los ciclos de carga y descarga, la temperatura de operación, la profundidad de descarga, el tiempo de utilización y las condiciones a las que estuvieron expuestas durante su primera vida.
De esta manera, Mauricio Retamales, director del proyecto LiBR3, explica que “el SoH nos entrega información fundamental, pero no podemos entenderlo como un número aislado. Para determinar si una batería puede tener una segunda vida debemos analizar su comportamiento, degradación, seguridad y capacidad de responder a los requerimientos de la nueva aplicación. Uno de los objetivos de LiBR3 es precisamente avanzar hacia protocolos que permitan realizar esa evaluación de manera sistemática y confiable”.
Por esta razón, determinar una segunda vida no consiste únicamente en retirar una batería de un vehículo y conectarla a una nueva aplicación. Antes es necesario inspeccionarla, caracterizarla y evaluar variables eléctricas y de seguridad que permitan conocer su estado.
Marcos Falcone, líder de protocolos, menciona que “los protocolos son fundamentales para que las baterías puedan evaluarse de manera ordenada, repetible y comparable, evitando que los resultados dependan únicamente del criterio de quien realiza el ensayo. Existen normas, metodologías y experiencias internacionales que, desde LiBR3, estamos considerando como referencia y buenas prácticas. Sin embargo, no basta con replicarlas directamente. Es necesario validar su aplicabilidad a las baterías disponibles en Chile, a las capacidades de nuestros laboratorios y a las condiciones reales en que estas tecnologías serán utilizadas”.
Avanzar hacia una segunda vida para las baterías de litio requiere pasar de la posibilidad técnica a decisiones sustentadas en evidencia. En ese tránsito, contar con criterios claros y conocimiento aplicable a la realidad nacional será clave para aprovechar mejor estos recursos y enfrentar de manera anticipada uno de los desafíos que acompañará el crecimiento de la electromovilidad en Chile.
Periodista: Daniel Soto Pincheira.



