-Con la recolección de latas y el reciclaje de telas, estudiantes del Colegio Monte Carmelo colaboran con la Fundación EPA en el cuidado ambiental y el bienestar de perros y gatos rescatados.
En las aulas del Colegio Monte Carmelo de Alto Hospicio, el reciclaje y la solidaridad se dan la mano. En una jornada de trabajo en terreno acompañada por el Centro Tecnológico Economía Circular, la comunidad escolar mostró cómo la brigada «Eco Colibrí» apoya activamente la labor que realiza la Fundación Esperanza y Protección Animal (EPA) en la región.
A través de la campaña «Que no te dé Lata Ayudar», cerca de 60 estudiantes de 4° a 8° año básico se organizan para juntar, clasificar y aplastar latas de aluminio. Estos envases son comercializados posteriormente para aportar al financiamiento de atenciones veterinarias, alimentos y tratamientos médicos de perros y gatos vulnerables.
Yinger Martínez, directora de proyectos y programas de la Fundación EPA, destacó el valor de este vínculo con el establecimiento escolar.
“Con el Colegio Monte Carmelo llevamos desde el año 2024 trabajando de forma constante en educación ambiental. Entendemos que la tenencia irresponsable de mascotas también genera un impacto en el entorno. A través de la recolección de latas, los chicos no solo ayudan, sino que se transforman en monitores que enseñan a sus propios compañeros sobre cuidado animal y sostenibilidad mediante el juego”.
El trabajo de la brigada escolar va más allá de las latas. Durante la actividad, las y los estudiantes mostraron cómo aprovechan los desechos de telas y prendas en desuso para confeccionar camitas de mascotas y accesorios como scrunchies (coles). Todo lo recaudado con estas creaciones se entrega de manera directa a la fundación para apoyar sus rescates cotidianos.
Patricia Conde, coordinadora del Centro de Recursos para el Aprendizaje (CRA) y monitora de la Brigada Eco Colibrí, explicó el sentido de esta iniciativa.
“Trabajamos bajo los conceptos de tenencia responsable y cuidado ambiental. Los estudiantes realizan reutilización textil y con eso confeccionan camas para perritos y diversos productos. Tanto lo reunido por las latas como por estas ventas va a la Fundación EPA. Es la forma en que nuestros niños aportan su granito de arena al planeta y al bienestar animal”.
Desde CircularTec destacamos la importancia de dar visibilidad a estas iniciativas locales, las que demuestran cómo la educación ambiental y la economía circular se convierten en acciones concretas de empatía, trabajo en equipo y cuidado de la comunidad en Tarapacá.



