Ley REP a una década de su origen y el nuevo reto en Tarapacá

-La Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) atravesará un momento de maduración crítica este 2026. Es así que a diez años de su promulgación en 2016, el ecosistema ambiental de Chile pone su mirada en la Región de Tarapacá, donde la reciente oficialización de los textiles como el séptimo producto prioritario (Resolución 3914/2025) busca erradicar los pasivos ambientales históricos del desierto.


Para entender el presente de la normativa, es necesario remontarse a su génesis. Pablo Badenier, exministro del Medio Ambiente y cofundador de País Circular, y uno de los impulsores de la Ley 20.920, destaca que su mayor fortaleza ha sido la estabilidad política.
“La Ley REP ha sido una política pública bastante transversal. Han perseverado gobiernos de distintos ciclos políticos y eso le da una estabilidad jurídica esencial. Ha sido un proceso lento, y es comprensible, porque Chile ha tenido que ir desarrollando capacidades de valorización e infraestructura que simplemente no estaban instaladas al momento de promulgarse la ley”, explica el exministro.


Esta visión de largo plazo es compartida por Alejandro Navech, consultor del Centro Tecnológico de Economía Circular, CircularTec y director del proyecto NFU Evolución de este mismo centro, quien define la ley bajo el principio de «el que contamina, paga». Enfatiza que la inclusión de los textiles es el paso más ambicioso hasta ahora.


“La Ley 20.920 nació en 2016 con seis productos originales (neumáticos, envases, aceites, pilas, aparatos electrónicos y baterías), pero la normativa permite que el Ministerio del Medio Ambiente incorpore nuevos productos según la urgencia ambiental. La inclusión de los textiles es la modificación más ambiciosa hasta ahora, porque nos obliga a pasar de la gestión de residuos industriales a la regulación del consumo masivo y la moda».
Según el experto, las modificaciones recientes buscan no solo reciclar, sino intervenir en el origen. «La ley ya no solo pide metas de recolección; ahora avanzamos hacia decretos que exigirán estándares de ecodiseño, reparabilidad y durabilidad. No basta con gestionar el residuo en el desierto, hay que evitar que llegue ahí desde el diseño», explicó Navech.

Foto: Alejandro Navech consultor del Centro Tecnológico de Economía Circular, CircularTec y director del proyecto NFU Evolución


ACTORES Y FRICCIONES

A pesar del avance, la implementación real enfrenta barreras de fiscalización. Navech advierte que “llega un punto en que la tasa de reciclaje no puede avanzar si no existe normativa o subsidio de mercado. La norma obliga a declarar, pero aún falta una fiscalización más efectiva para que todas las empresas sientan la misma presión de cumplimiento”.
Al respecto, el exministro de Medio Ambiente Pablo Badenier coincide y apunta a los que operan fuera del radar. “Concuerdo en que la fiscalización ha estado relativamente ausente en estos primeros años. El objetivo no es solo cobrar una multa, sino generar un desincentivo real al incumplimiento. La autoridad debe fijarse hoy en la cantidad de ‘elusores’ de la norma; aquellas empresas que ponen productos en el mercado, pero ni siquiera están adscritas a un sistema de gestión”, agregó.


TEXTILES EN TARAPACÁ
En Tarapacá, el desafío adquiere un tinte geográfico y logístico. Darío Blanco, gerente de la Asociación de Usuarios de Zofri S.A. (AUZ), señala que, aunque existe compromiso, las reglas actuales penalizan la distancia.
“El mayor desafío es la carga administrativa y la falta de gestores locales. La mayoría de los sistemas autorizados (GRANSIC) operan en Santiago, lo que encarece el cumplimiento para quienes operamos en regiones extremas. Es urgente que la autoridad incentive la creación de plantas de tratamiento en el norte para que la Ley REP sea sostenible y competitiva regionalmente”, sostuvo Blanco.
Badenier valida esta preocupación regional, aludiendo que “el acento hoy está en la Región Metropolitana por ser el gran centro de consumo, pero no podemos desvincularnos de centros como la ZOFRI. En el norte, el material textil se importa y se transforma rápidamente en un residuo sin que nadie se haga responsable individualmente. Eso es precisamente lo que la ley viene a corregir”.


EL HORIZONTE 2026
Más allá de los textiles, el futuro inmediato de la ley contempla nuevas fronteras tecnológicas. Según adelanta Pablo Badenier, el 2026 será un año hito.
“Este va a ser el año donde se promulgue finalmente el decreto de aparatos eléctricos y electrónicos. Es un desafío mayor porque su tasa de generación crece muy rápido y su valorización es mucho más compleja para un país como el nuestro. Es una oportunidad de negocio que requiere una ‘musculatura’ país que estamos empezando a formar”.
La Ley REP en Tarapacá ya no es solo una teoría legal, sino una hoja de ruta en construcción. Para Alejandro Navech, la clave final será la coherencia.
«La ley ya no solo pide metas de recolección. El éxito real será evitar que el residuo llegue al desierto desde su diseño original».


Periodista: Maycol Soto Rivera.

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