Desde su fundación en 2009, la empresa ha pasado de ser un proyecto disruptivo, a consolidar una red nacional que optimiza la recuperación de materiales y educa a la ciudadanía en torno a la economía circular.
La historia de TriCiclos comenzó en mayo de 2009 como un sueño orientado a acercar el reciclaje a las personas en un momento en que el concepto de economía circular no formaba parte de las conversaciones cotidianas.
Daniel Paredes, gerente general de la compañía, menciona que, por lo mismo, este proyecto resultó ser disruptivo, pues desde un principio tuvieron en mente en llevar la oportunidad de reciclar lo más cerca posible de las comunidades y de la sociedad.
Por lo mismo, es que uno de los pilares fundamentales de esta trayectoria ha sido la implementación de puntos limpios, espacios que han demostrado ser mucho más que simples centros de acopio. Y que hasta la fecha ya llevan 42 de ellos, los que se extienden desde Arica a Castro.
Según Juan Cristóbal Gilmore, subgerente comercial y de nuevos negocios, estos recintos representan un punto de encuentro crítico para la sociedad. «Los puntos limpios son un espacio de encuentro donde la educación ambiental es brutal, tanto en las casas como en las empresas», afirma Gilmore, destacando que en estos lugares la ciudadanía se acerca voluntariamente para contribuir al bienestar del planeta.
La relevancia de este proyecto también radica en su eficiencia técnica y operativa en comparación con otros modelos. Gilmore explica que la importancia de contar con estos espacios físicos radica en su capacidad de gestión: «Es un lugar sólido, concreto geográficamente, donde la gente se acerca a dejar el reciclaje y donde los procesos de compactación y los procesos de valorización son mucho más óptimos». De hecho, la empresa sostiene que la recuperabilidad en términos de tonelaje es significativamente mayor en estos puntos que en la recuperación que se realiza de forma domiciliaria.
Un ejemplo emblemático de esta visión es el punto limpio de La Reina, operado junto a Sodimac, que recientemente cumplió 16 años de funcionamiento. Para Daniel Paredes, celebrar estos hitos es fundamental, pero también lo es proyectar soluciones para los desafíos actuales, como el estancamiento de las tasas de reciclaje en el mercado. «Esperamos que el reciclaje crezca, que la tasa de reciclaje aumente y que encontremos la solución a materiales complejos que hoy día no estamos reciclando por falta de tecnología», señala Paredes, reafirmando que el objetivo final de TriCiclos es cumplir con las metas de las políticas públicas y generar un impacto real en el ecosistema.

Daniel Paredes – gerente general TriCiclos
Al igual que CircularTec, TriCiclos tiene dentro de sus bases a la economía circular, por lo que Gilmore, destaca la importancia de que existan centros como el nuestro, siendo tan solo uno de los actores que forman parte de la colaboración, y articulación para llegar a este modelo.
«Valoramos profundamente la existencia de iniciativas como CircularTec, que cumplen un rol fundamental en acelerar la innovación, la formación y el desarrollo de soluciones concretas para enfrentar los desafíos ambientales que tenemos como país”, parte señalando.
Junto con agregar que “la economía circular no puede construirse desde una sola organización; necesita ecosistemas completos donde empresas, startups, academia, sector público y ciudadanía trabajen de manera complementaria. Mientras más espacios existan impulsando esta transformación, mayor será nuestra capacidad de generar impacto, profesionalizar la industria y acercar la circularidad a las personas y empresas de manera tangible”.
Periodista: Camila Pino Bruce



