“Uno de los mayores desafíos ha sido entender y adaptar modelos europeos de economía circular a realidades latinoamericanas”
–La joven profesional cumplió cuatro meses realizando su pasantía en el importante centro de economía circular de España.

Angezel Zuleta.
Conocer cómo funciona el modelo del Centro de Innovación en Economía Circular (CIEC) de Madrid, aprender sobre su enfoque en cuanto al desarrollo de iniciativas relacionadas con la experimentación en soluciones basadas en la sostenibilidad, además de mirar las posibilidades de su implementación en Chile, son algunas de las experiencias que Angezel Zuleta quiso adquirir al tomar la decisión de efectuar su pasantía en esa entidad.
¿Cómo llegas al CIEC de Madrid y cómo fue el proceso de selección?
La historia comienza hace unos dos años, cuando estaba postulando a un intercambio a través del Departamento de Relaciones Internacionales de mi universidad (Universidad Central). Llegué hasta la última etapa del proceso, pero finalmente no quedé seleccionada. A partir de eso, empecé a buscar otras formas de poder realizar una experiencia académica en el extranjero vinculada a la universidad, con especial interés en España.
Fue un proceso largo y bastante autónomo, de investigar, buscar instancias y dar con las personas indicadas. En ese camino conocí a CircularTec, quienes me pusieron en contacto con el Centro de Innovación en Economía Circular de Madrid. Luego de ese primer acercamiento, desde el centro me contactaron y tuvimos una entrevista virtual, donde conversamos sobre mi perfil, mis intereses y lo que yo estaba buscando. Finalmente, sentimos que había un muy buen encaje entre ambas partes y así se concretó la pasantía.
¿Cuál fue el rol de CircularTec en ayudarte a coordinar esta pasantía?
El rol de CircularTec fue fundamental durante todo el proceso. Actuó como un puente entre el Centro de Innovación en Economía Circular y yo, facilitando el contacto inicial, presentando mi perfil y generando las instancias necesarias para que el vínculo se diera de manera fluida. Además, su recomendación y acompañamiento fueron clave para que el proceso avanzara con confianza y claridad.
¿Cómo encontraste a CircularTec y cómo se llevó a cabo tu acercamiento con el centro?
Conocí a CircularTec gracias a su trabajo impulsando la economía circular y generando puentes entre Chile y otros ecosistemas de innovación. El acercamiento fue muy fluido y colaborativo, lo que permitió construir una relación de confianza y, a partir de eso, concretar mi llegada al centro.
¿Qué importancia crees que tienen estas alianzas internacionales para los profesionales jóvenes en Chile que buscan transformar la industria local?
Son fundamentales. Estas alianzas permiten aprender de modelos que ya están funcionando, evitar errores y traer ese conocimiento adaptado a la realidad chilena. Para los profesionales jóvenes, es una oportunidad concreta de adquirir experiencia práctica, ampliar la mirada y volver con herramientas reales para transformar la industria local desde una lógica más sostenible.
¿En qué momento te llama la atención el Centro de Innovación de Economía Circular?
Mi interés por la economía circular venía de antes, pero el CIEC me llamó especialmente la atención por su enfoque práctico y su capacidad de articular proyectos reales con impacto. Lo que más me ha sorprendido es cómo la economía circular se integra de forma transversal en políticas públicas, empresas y territorios, no solo como un concepto, sino como una forma concreta de gestión.
¿Cómo ha sido tu experiencia en estos meses?
La verdad, ha sido una experiencia muy enriquecedora, he trabajado con muchas entidades del ecosistema desde colegios, institutos, universidades, masters, startups, empresas privadas, entidades públicas, entre otros, se trabaja mucho con modelos de gobernanza, adaptación de iniciativas de economía circular a contextos locales y análisis de políticas públicas e innovación. Es un espacio donde se aprende constantemente, tanto a nivel técnico como estratégico, y donde se valora mucho la mirada internacional. Además de toda la innovación que se vive cada día en el centro, todas las redes de contactos que se van generando, haciendo sinergia entre diferentes actores,
¿Cuál ha sido el principal desafío?
Uno de los mayores desafíos ha sido entender y adaptar modelos europeos de economía circular a realidades latinoamericanas, especialmente considerando diferencias institucionales, culturales y territoriales. Esto me ha obligado a desarrollar una mirada crítica y flexible, pensando siempre en cómo aterrizar las ideas a contextos reales.
Si un estudiante de nuestro país quisiera postular a una pasantía en el CIEC, ¿Cuál sería el consejo clave que le darías para aprovechar la oportunidad?
Le diría que tenga muy claro su propósito y que llegue con una actitud abierta a aprender. No se trata solo de cumplir tareas, sino de observar, preguntar y entender cómo funcionan estos ecosistemas de innovación, pensando siempre en cómo ese aprendizaje puede generar impacto en Chile.
Después de esta experiencia internacional, ¿Cómo visualizas el rol de centros como CircularTec para que Chile no solo sea un exportador de materias primas, sino un líder en soluciones circulares?
Después de esta experiencia, visualizo a centros como CircularTec como espacios fundamentales para el cambio que Chile necesita. Son lugares donde se conectan personas, conocimiento y territorio, y donde la economía circular deja de ser una idea abstracta para transformarse en soluciones reales. Creo que cumplen un rol clave en acompañar a profesionales, empresas y comunidades para generar valor agregado, innovar desde lo local y repensar nuestra forma de producir. Gracias a este tipo de centros, Chile tiene la oportunidad de avanzar desde un modelo basado en la exportación de materias primas hacia uno donde seamos referentes en soluciones circulares, sostenibles y con impacto real.
Periodista: Camila Pino Bruce.



