-Con una trayectoria consolidada desde el año 2021, la ciudad argentina pasó de gestionar residuos a construir un ecosistema de innovación industrial y empleo verde. El reciente convenio con CircularTec sella su proyección internacional y abre una ruta de transferencia tecnológica clave para el norte chileno.
Para entender el impacto de las alianzas transfronterizas en nuestra región, es fundamental mirar los modelos locales que están dictando la pauta. El caso de la Municipalidad de Córdoba, Argentina, es uno de los más emblemáticos de Sudamérica. Lo que comenzó como una respuesta a la gestión urbana se ha transformado en una política de Estado transversal que demuestra cómo un territorio puede rediseñar su matriz productiva a través de la sostenibilidad.
El origen de una transformación: Gestionar conocimiento, no basura
La historia de este modelo estructurado comenzó en el año 2021 con la creación del Ente BioCórdoba, impulsada inicialmente por el entonces intendente y actual gobernador, Dr. Martín Llaryora, y continuada hoy con una nueva impronta por el intendente Daniel Passerini. La iniciativa partió desde que se dieron cuenta que las ciudades ya no podían seguir administrando únicamente residuos; debían empezar a gestionar recursos, conocimiento y oportunidades.
Bajo esta mirada, la economía circular dejó de ser una agenda ambiental abstracta para convertirse en una herramienta concreta de desarrollo humano, innovación y generación de empleo, uniendo de forma transversal la educación, la inclusión social, la producción y la tecnología.
Los tres pilares del éxito cordobés
El crecimiento y la escalabilidad del modelo territorial de Córdoba se sostienen sobre tres pilares fundamentales que explican su éxito:
- Decisión política sostenida: La visión clara desde el gobierno municipal ha permitido que los proyectos dejen de ser acciones aisladas y se conviertan en políticas públicas permanentes.
- Educación y cambio cultural: Entendiendo que la infraestructura no es suficiente si no se genera conciencia cultural. La ciudad impulsó programas educativos y formación técnica en barrios y organizaciones sociales. El hito máximo de este esfuerzo fue la creación de la primera Escuela Municipal de Economía Circular, centro y orgullo de esta política de Estado.
- Articulación público-privada: Córdoba logró construir un ecosistema donde universidades, emprendedores, cooperativas, industrias y el Estado trabajan en conjunto. Este pilar dio vida al primer Clúster de Economía Circular de la región.

El impacto en números: Resultados de una gestión territorial
A través del Ente BioCórdoba como articulador operativo, las políticas se han traducido en un impacto directo en la vida cotidiana de las personas y en los sectores productivos:
Inclusión y empleo verde: Se logró formalizar y profesionalizar actividades que históricamente funcionaban de manera informal. Actualmente, la Red de Feriantes de la Economía Circular cuenta con más de 120 emprendedores que diseñan, desarrollan y comercializan productos basados en la recuperación de RSU.
Crecimiento exponencial de recuperación: La Escuela de Economía Circular pasó de procesar 100 toneladas anuales de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) secos a una proyección para este 2026 de 1.000 toneladas al año.
Sinergia industrial masiva: El Ente posee más de 40 acuerdos firmados con empresas del sector industrial metalmecánico de la ciudad, ayudándolas a reducir residuos y generar nuevas cadenas de valor.
“Hace algunos años el residuo era visto simplemente como basura. Hoy cada vez más ciudadanos entienden que detrás de un residuo existe un recurso, una oportunidad económica o incluso una posibilidad de inclusión social”, comentó Gabriel Martín, secretario de ambiente y economía circular de la Municipalidad de Córdoba.

El cierre estratégico: Una alianza transfronteriza con CircularTec
Toda esta riqueza en gestión integral y experiencia territorial es la que hoy se conecta con el ecosistema de innovación de nuestro país. La firma del convenio estratégico entre el Ente BioCórdoba y CircularTec representa la madurez de ambas instituciones para llevar estos aprendizajes a una escala internacional.
Las primeras acciones de este acuerdo se enfocarán en el intercambio técnico, programas conjuntos de capacitación y transferencia de metodologías de gestión territorial. El eje central será conectar directamente a la Escuela Municipal de Economía Circular de Córdoba con CircularTec para construir un espacio regional de referencia en transferencia tecnológica para toda América Latina.
Con este acuerdo, ambas instituciones reafirman que el futuro de la sostenibilidad se escribe desde las regiones y las alianzas territoriales inteligentes, consolidando un modelo de desarrollo que, en palabras del intendente de Córdoba, Daniel Passerini, está convencido de que “el futuro será colaborativo, circular y profundamente humano”.
Periodista: Maycol Soto Rivera.



