El rápido crecimiento de los sistemas de almacenamiento con baterías está transformando el sector eléctrico chileno y facilitando una mayor integración de energías renovables. CircularTec busca aportar a esta respuesta a través de la reutilización, el desarrollo tecnológico y la economía circular.
Con la llegada de la electromovilidad a nuestro país, se crean nuevas oportunidades para la reutilización de las baterías de litio. De esta manera, una de las estrategias que están tomando mayor relevancia son las Battery Energy Storage Systems (BESS), sistemas capaces de almacenar electricidad en baterías para utilizarla posteriormente, permitiendo desplazar energía desde períodos de alta generación hacia momentos de mayor demanda.
Su crecimiento está estrechamente ligado al desarrollo de las energías renovables y la reutilización de las baterías, puesto que aumentan su vida útil entre los 5 a 15 años aproximadamente. En territorios con una alta concentración de generación solar, como el norte del país, el almacenamiento permite guardar parte de la energía producida durante las horas de mayor radiación para utilizarla cuando el sol ya no está disponible.
De esta forma, si se ven ejemplos internacionales, la reutilización de baterías de vehículos eléctricos avanza mediante iniciativas de gran escala. En Canadá, Moment Energy inauguró, en junio de 2026, su planta Megafactory 1, ubicada en Vancouver y considerada la mayor instalación de reacondicionamiento de baterías de vehículos eléctricos del mundo, con una capacidad anual proyectada de 1 GWh hacia 2030. Asimismo, en Estados Unidos, B2U opera en California la planta Sierra, donde, la energía almacenada se comercializa directamente en el mercado eléctrico californiano.
Es en este escenario donde CircularTec, el primer centro tecnológico en América Latina y el Caribe, está desarrollando desde la Región de Tarapacá una línea de trabajo a través del proyecto LiBR3 —Lithium Battery Reuse, Recycling and Reduction—, iniciativa financiada por Corfo, en el desarrollo de un modelo que permita reutilizar baterías provenientes de buses y automóviles eléctricos y transformarlas en unidades de almacenamiento energético.
El director ejecutivo de CircularTec, Dr. Luis Martínez Cerna, explica que “con LiBR3 estamos abordando un desafío muy concreto, donde queremos aprovechar las baterías de vehículos eléctricos que ya no cumplen las exigencias para seguir funcionando en un automóvil, pero que todavía mantienen capacidad para almacenar energía. Estamos trabajando en protocolos de seguridad y en las condiciones necesarias para darles una segunda vida, por ejemplo, en sistemas BESS. Así podemos extender su vida útil, avanzar hacia una gestión más circular y desarrollar conocimiento y tecnología desde Chile.”
El desafío que hay para la segunda vida de las baterías
No obstante, reutilizar una batería no consiste simplemente en conectarla a una nueva instalación. Es necesario determinar su condición, capacidad, seguridad y comportamiento antes de definir una nueva aplicación. De esta forma, la institución trabaja en ámbitos como el diagnóstico, los protocolos, las aplicaciones y los modelos de negocio asociados a este proceso.
Para Gonzalo Bustos, líder de BESS y Aplicaciones de LIBR3, el desafío del proyecto no es demostrar que técnicamente se pueden armar BESS a partir de baterías de vehículos eléctricos, algo ya probado en experiencias internacionales. “Lo que buscamos es llevar esa validación al contexto chileno, probando en terreno, con pilotos reales, distintos diseños de aplicaciones BESS y sus respectivos modelos de negocio, generando la evidencia técnica y de seguridad necesaria para que esta industria pueda despegar en el país”, explica.
Esto se debe a que las baterías de vehículos eléctricos sirven para pequeñas y grandes escalas, donde Bustos menciona que “los mismos paquetes de baterías retiradas de autos y buses eléctricos pueden reutilizarse considerando distintos niveles de desarme, ya sea usando el pack completo tal como sale del vehículo, o desarmándolo hasta el nivel de módulos individuales, según la escala y el diseño que requiera cada sistema BESS. El propio proyecto LiBR3 proyecta usos en los ámbitos residencial e industrial, en línea con su enfoque de economía circular, que busca extender la vida útil de estas baterías y aprovechar al máximo su valor antes de que lleguen a la etapa de reciclaje”.
Ahora bien, ¿qué sucede después? Al finalizar su segunda vida como sistema BESS, las baterías de litio no necesariamente pasan a ser recicladas, debido a que, según argumenta el líder BESS y Aplicaciones, “una alternativa es reducir la intensidad de uso, dándole tareas menos demandantes que la hagan durar más tiempo. Otra opción es reacondicionarla nuevamente para darle una «tercera vida» en un uso aún menos intensivo, como respaldo de energía ocasional, donde la batería se descarga solo algunas veces al año y aprovecha así toda la vida útil que aún le queda. Solo cuando ya no puede seguir almacenando energía de forma eficiente, la batería pasa, finalmente, a la etapa de reciclaje, cerrando el ciclo de economía circular que busca LiBR3”.
Periodista: Daniel Soto Pincheira



